THE MEANING OF BELOANGING TO A TRIBE
FUNDACIÓN RANA
En estrecha relación con el hecho de pasar tiempo de calidad, sentirse parte de una comunidad, de una tribu, es una necesidad incuestionable de las personas.
Desde que un niño o una niña nace, sentirse parte de un grupo, de la sociedad, de su entorno… es el primer paso para que genere una sensación de protección, seguridad y afecto. ¿Por qué?
El concepto de tribu, etimológica y culturalmente, significa vivir acompañados, conectados y protegidos. Esta vivencia es crucial para crecer y desarrollarse de manera íntegra y libre. Acompañada de la importancia de que los niños y niñas tengan habilidades para pedir ayuda ante una situación de abuso sexual, constituye un elemento clave para poner barreras a esta problemática.
En la historia de Isla Tropicalia podemos identificar dos grandes tribus: la comunidad de Tropicalia y la familia de Nil.
Nil descubre en la isla una comunidad formada por los Banyadorus Petitus y los Banyadorus Grandus. Estos personajes divertidos y curiosos transmiten un sentimiento de pertenencia a los visitantes, los introducen en su día a día y les explican los rasgos característicos de su tierra. Fomentan una sensación de aprendizaje constante y apoyan a Nil y a Mango ante las adversidades. Las tribus, como casa, como hogar, simbolizan espacios seguros, de protección, donde los niños y niñas viven tranquilos, protegidos y siempre acompañados por personas adultas.
La familia de Nil es su entorno de referencia, su espacio de confort y protección. Comparten momentos de complicidad y vínculo: el despertar con su madre, un día de playa con actividades que le divierten… En definitiva, un contexto de afecto donde se siente seguro para hablar de sus sueños. Hablar de estos, así como de sentimientos y emociones, o expresar la necesidad de ayuda, se da mayoritariamente en estos entornos cálidos y afables.
Hoy en día, encontramos tribus en las familias, en los centros educativos, en los espacios de ocio y tiempo libre, en los clubes deportivos, etc. Pero lo más importante es identificar cuál es, para cada niño o niña, ese contexto de protección.
A partir de la lectura, ¿qué preguntas podemos plantearnos?
¿De qué manera podemos fomentar que los niños y niñas refuercen este sentimiento de pertenencia?
Un aspecto imprescindible, tal y como se plantea en el apartado centrado en la importancia del sentimiento de pertenencia, es incorporarlos a la dinámica familiar y disfrutar de momentos en casa: ¿por qué no construís una cabaña en un rincón de casa? Puede ser vuestro rincón para contar cuentos, el rincón de la calma, un espacio cómodo para contar chistes, etc.