Noticias

PREVENCIÓN EN CASA

noti1

15/04/2020

En muchas ocasiones solo nos fijamos en la cara negativa de las cosas. Y quién puede negar que estos días están resultando duros y agobiantes para todos. Aunque, si lo miramos desde otra perspectiva, esta cuarentena nos regala un tiempo de calidad para conocer mejor a nuestros hijos e hijas. Nunca habíamos estado tanto juntos, ¿verdad? Así que podemos aprovechar para que estos momentos familiares favorezcan tanto su educación como su crecimiento personal.

En Fundación RANA pensamos que estos pequeños momentos son una gran oportunidad para prevenir el abuso sexual. Puede que al principio os resulte extraño o complicado, pero, pasito a pasito, con tiempo y naturalidad podemos aproximarnos a nuestra meta.

 Aprovecha las situaciones cotidianas para hablar de:

Partes privadas: Habla con tus hijos de su cuerpo, enséñales cuáles son sus partes privadas, las que nadie más debe tocar, y llámalas por su nombre, sin rodeos. Es muy importante que conozcan su cuerpo y, sobre todo, que sepan protegerlo.

Enséñales a pedir ayuda y a que no se avergüencen por ello. Si en alguna ocasión él o ella se encuentra en una situación que le incomoda o que no le guste, entonces sabrá que puede pedirte ayuda. Hablar sobre nuestros problemas nos hace valientes, no débiles.

Ayúdale a descubrir quiénes son para él o ella sus personas de confianza y, sobre todo, por qué lo son. Establecer lazos de confianza y comunicación sanos entre vosotros va a revertir en positivo para mejorar su seguridad personal.

Hablad sobre vuestros sentimientos y emociones, seguramente te sorprendan sus respuestas. Normalicemos hablar de ellos, así los niños y niñas aprenderán a detectar situaciones que les provocan malestar o sensaciones negativas.

Aprovechad para establecer un código familiar, una palabra secreta, que sólo conozcáis vosotros y personas de confianza. De esta manera, cuando todo vuelva a la normalidad y salgamos de nuevo a la calle, esa clave podrá ayudarle en caso de que un desconocido pretenda hacerse pasar por un amigo de la familia y quiera acompañarlos a algún sitio. Ellos podrán decirle: “Dices que mi madre te ha enviado a recogerme, pues dime la palabra secreta."

compartir esta noticia