¿POR QUÉ ELEGIMOS UN CUENTO?
FUNDACIÓN RANA
Los cuentos son una herramienta pedagógica y educativa muy potente. Se utilizan mucho con los niños por sus cualidades y se convierten en grandes aliados para la sensibilización y la prevención del abuso sexual infantil y adolescente.
Las historias que contienen son una oportunidad para poner el foco en temas complejos, situaciones difíciles o aspectos complicados de abordar por parte de los adultos. Por eso, los libros infantiles pueden acercar la realidad de los abusos sexuales desde una mirada simbólica. Los textos, las imágenes y los dibujos tienen un gran poder: permiten que el niño/a capte mensajes importantes.
El poder de los cuentos va más allá del libro en sí: la lectura cobra sentido a partir de todo lo que tú, como persona adulta, aportes. Es un punto de inicio para hacerse preguntas, debatir, reflexionar y poner otros ejemplos. Es la herramienta que permite al adulto trabajar una problemática compleja y, sobre todo, muy abstracta.
Hay cuentos y cuentos… cada uno con objetivos diferentes y únicos, que marcan puntos de partida muy diversos. Por eso, antes de comenzar con la lectura de Isla Tropicalia, se recomienda dedicar un poco de tiempo a reflexionar: lee la historia, piensa cuáles pueden ser tus miedos, qué preguntas podría hacer el niño y toma valor. Esta lectura compartida puede fomentar un entorno de calidad, promover valores como el respeto, la paciencia y la escucha activa, y enriquecer los momentos de convivencia.