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MEDALLA DE ORO A LA VALENTÍA DE LA EX GIMNASTA GLORIA VISERAS

noti1

25/10/2019

Gloria Viseras fue campeona de España de gimnasia artística y deportista olímpica, aunque su victoria absoluta la alcanzó cuando pudo contar al mundo entero los abusos sexuales que sufrió siendo niña por parte de su entrenador. Su causa la ha convertido en bandera y ha querido compartirla en la Jornada de Buenas Prácticas para la Prevención del ASÍ, que recientemente celebramos en el centro Flassaders, con la colaboración del Ayuntamiento de Palma.

Cuando observo algunas de las fotos rescatadas del olvido por su protagonista, la ex gimnasta olímpica Gloria Viseras, más allá de su elasticidad física lo que me atrapa es su mirada, tan profunda, tan concentrada, tan madura, tan triste. “Mi personalidad cambió - nos comenta Gloria -. Pasé de ser una niña alegre y abierta a ser una niña triste y llorosa”.

Cegada por el sueño de clavar sus ejercicios, de ser la mejor y conseguir la máxima puntuación en esa combinación de expresión artística, fuerza y elegancia que es la gimnasia se le escapó la libertad de ser niña, de disfrutar de su infancia: “Era como estar viviendo la vida de otra persona. Me levantaba por la mañana y hacía mis cosas tratando de no pensar, de no sentir, como un robot.“

Y no solo se la robó esa hipnótica dirección adulta que crea héroes del deporte para admiración mediática del resto de los mortales, lo más doliente es que quien durante años la entrenó para auparla a lo más alto del podio, su héroe, un semidiós, casi un padre, aprovechó su situación de embrujo y poder para, durante años, someterla emocional y sexualmente. “ Y es que pasábamos entre 5 y 8 horas  diarias en el gimnasio - rememora la ex deportista -. Allí  nos educaron para obedecer sin cuestionamientos, para ser héroes, para ser perfectas, para no mostrar debilidad ni duda y se olvidaron de que primero de todo éramos niñas.”

Podemos imaginar la confusión de Gloria a su edad, apenas doce años, incapaz de negarse a los estudiados chantajes de su maestro, tan diestro en el manejo de la psique infantil como lo fue en su día con las barra fija en su laureada etapa de gimnasta. El ultraje terminó varios años después, cuando Gloria cumplió los quince y se convirtió en olímpica, un sueño que hacía tiempo había dejado de serlo. Fue su padre quien la rescató del profundo pozo de no saber quién era, sin llegar él a saber en vida lo que motivó el frágil estado anímico de su hija. “Tenía un nuevo objetivo - explica Gloria-, el de no revelar mi secreto.  Si lo hacía  todo el mundo sabría que yo no era ninguna campeona, sino una sucia niña. Mis padres me preguntaban constantemente qué me pasaba pero para mí era más fácil decirles que había tenido un entrenamiento duro y que estaba cansada, antes que contarles lo que estaba pasando. No era más que una niña.”

Y a partir de entonces bloqueó en su mente lo ocurrido, hizo lo posible por cerrar la herida, que no curarla, y reinventarse como pudo, alejada del mundo deportivo. La fuerza y el coraje para denunciar a su agresor, treinta años después, se la dieron sus hijos, una prueba de amor y un valiente ejemplo para que ni ellos ni ningún otro niño debieran enfrentarse a algo tan terrible.

 Y como era de esperar, el agresor, denunciado también por otras ex gimnastas se revolvió como pudo para negar los hechos que por haber prescrito no pudieron juzgarse. Según nos explica Gloria, “él nos denunció por presunto daño a su honor, lo que supuso 6 años de calvario judicial, entre insultos humillaciones y amenazas de sus seguidores, hasta que el Tribunal Supremo falló a nuestro favor”. 

Desde entonces Gloria ha peleado por cambiar la ley y que los delitos de abuso sexual infantil no prescriban. Nadie dijo que el camino fuera a ser fácil, bien lo sabemos en Fundación RANA, y a la espera de que con el nuevo Gobierno se apruebe la ley de Protección Integral de la Infancia y la Adolescencia frente a la Violencia, lo que supondrá que el delito prescribirá 30 años después de que la víctima cumpla la mayoría de edad y no de 18 - como sucede actualmente-, seguimos sin verlo justo. Cómo ponerle fecha en el tiempo a la liberación de un bloqueo psicológico y emocional provocado por el abuso de un ser a quien le correspondía protegerte y no violarte; Cómo cuantificar los años que cada uno de esos niños y niñas necesitan para rescatar de su memoria lo que han tratado de anular durante toda su vida para, paradójicamente, seguir viviendo. Unas sombras bien profundas las de su pasado que les han impedido ser plenamente felices. Porque como remarca Gloria: “ Aprendes a vivir con ello pero siempre está ahí: un olor, un sonido, una imagen...,  nunca desaparece”.

La contribución de Gloria Viseras a la ruptura del silencio cómplice y turbio sobre el abuso sexual en el ámbito deportivo, que tan bien disimulan los aplausos y los podios, ha sido crucial. Y esa visibilidad se refuerza desde la Asociación que ha impulsado - Oro, Plata y Bronce - , y que persigue una gran meta, la de combatir la violencia, cualquier tipo de violencia, incluida la sexual, hacia los deportistas y fortalecer la integridad en el deporte. “Cuando se habla de violencia en el deporte tendemos a pensar en grupos de aficionados radicales en gradas de pabellones deportivos. En Oro, Plata y Bronce queremos que la gente aparte por un momento la mirada de las gradas y se fije en lo que pasa en el campo, en las piscinas, en los gimnasios, en los vestuarios...”.

Fundación  RANA le agradece su compromiso y haber participado en las Jornadas de Buenas Prácticas para la Prevención del ASI en los ámbitos educativo, deportivo y turístico. Todo un honor y un estímulo para seguir trabajando unidas, porque así somos más fuertes.

Gema Izquierdo

 

Cómo crear entornos deportivos seguros y fuera de toda violencia:

- Eliminando ciertas prácticas normalizadas en la cultura deportiva que son dañinas para el desarrollo de las personas

- Aplicando metodologías holísticas

- Estableciendo estrategias de protección completas en clubes y organizaciones deportivas que incluyan:

  • Códigos de buenas prácticas con especial atención a las buenas prácticas con menores
  • Reglamentos que incluyan responsabilidades y derechos de todos los participantes: deportistas, padres, entrenadores, personal médico, gestores
  • Códigos éticos, incluyendo uno específico para el trabajo con menores
  • Protocolos de actuación ante posibles casos
  • Formación en protección del deportista, tanto para él como para todas las personas que le acompañan: familiares, entrenadores, personal médico, gestores deportivos …
  • Participación activa de los propios deportistas, adultos y menores, en toma de decisiones, desarrollo de metodologías y planes de entrenamiento, establecimiento de metas, etc.
  • Reglamentos para la contratación segura de personal, incluyendo uno específico para el personal a cargo de menores
  • Planes de monitorización y control de todo el sistema de protección del deportista

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